Desde hace dos semanas he roto con ella. Ahora me muevo, aprendo cosas nuevas. Gracias a esto, lo anterior, ya tan cansado y aburrido, cobra de nuevo color por el sólo hecho de no ser igual cada día de la semana.
Puede que en unos meses lo que ahora es nuevo de convierta en rutina. Quién sabe. Por ahora, disfruto de la novedad.