viernes, 31 de julio de 2015

Somnolencia

Hoy me siento igual que el día: gris. ¿Por qué? Lo cierto es que no lo sé. No tengo ningún motivo concreto para sentirme así. No me ha pasado nada, no he hecho nada que pueda provocar este estado en mi humor. O quizás... Tal vez sea ese el problema. La nada, el vacío, la somnolencia. Un fin de semana prácticamente mágico y perfecto en casi todos sus aspectos y luego una semana vulgar, simple, anodina. 
Somnolencia. Sí. La palabra define bien mi estado actual. Me sieto adormecer en un pequeño vacío insustancial en el que las horas pasan y la vida avanza pero todo me parece igual. 
Hubo un tiempo en que me gustaba regodearme en esta sensación. Hundirme en el pozo y flotar en la oscuridad y la monotonía. Pero ya no. Quiero luz, quiero brillar, quiero sentir la vida y reír y bailar. Quiero disfrutar las cosas, apasionarme a cada momento, con cada idea, con cada proyecto. 
Sin embargo hoy es un día gris. Yo misma soy una mujer gris. Hoy nada me satisface. Y ahora mismo lo único que siento es sueño y nada.